miércoles, 12 de enero de 2011

La bolsita de "bon o bon"

Hoy me volvieron las ganas de escribir en el denominado "El blog de Juanchi", osea en mi blog, que es el que estás leyendo, bueno basta con las explicaciones no?

En fin en esta nueva edición voy a relatarles lo que recordare como la anécdota más nerviosa de mi vida, o por lo menos se encuentra en el top 5.

Hace algunos años estaba de viaje en la ciudad de Buenos Aires, en esos años yo vivía en la ciudad de Temuco - Chile. Con un grupo de amigos estábamos disfrutando de las bondades de las ciudad porteña y además en un congreso para jóvenes cristianos, o era al revés? creo que íbamos por el congreso de jóvenes y también disfrutamos de la ciudad... jejeje.

La cosa es que con mi gran amiga Jani teníamos que volvernos antes de ese viaje porque íbamos a compartir escenario con uno de mis ídolos musicales, al que años más tarde conocí personalmente, Coalo Zamorano. Estábamos ese día súper nerviosos con Jani íbamos a viajar por más de 27 horas (viajábamos en bus) para llegar a un ensayo y al otro día tocar en el concierto.
Todo venía bien hasta que los chicos y yo confiamos en el servicio público del subte o el metro, lo subestimamos (mal hecho), y creímos en que llegaríamos bien con el tiempo justo.
Para acortar un poco la historia perdimos el bus, llegamos corriendo cuando mi tía que estaba despidiéndome con una cara de dos metros me dice que el bus se acababa de ir. Para mí fue terrible, no pude pensar o enojarme mucho porque vimos que había una persona de la compañía la cual nos dijo que nos iban a esperar en el otro terminal más a las afueras de la ciudad.
Juntamos la poca plata que nos quedaban entre los 4 que estábamos ahí mas mi tía y tomamos un taxi hacia las afueras de la ciudad, lejos, y tomamos un taxi en un terminal, no sé si me entienden, gastamos muuuucho.
Para alegría mía, mi tía me regalo una bolsa de "bon o bon" que serán muy importantes en una parte de la historia.

Llegamos al otro terminal y nos dirigimos a la ventanilla de la compañía, la cual no daré el nombre, y nos comunica una niña muy simpática que el bus se acababa de ir NUEVAMENTE!!!!

Para ese punto del día, ya unas horas más tarde desde que habíamos salido del hotel, con un nivel de estrés importante, no lo podíamos creer.
La señorita, una vez más digo, muy simpática... nos dice que no puede hacer nada, a lo cual respondimos que ella debía hacer algo!!! A lo cual ella respondió voy a llamar al chofer. Por fin nos comunico una medianamente buena noticia, ellos nos iban a esperar en un punto de peajes en medio de la ruta. Perfecto dijimos nosotros, así que como nos vamos hacia allá señorita muy simpática, y ella nos dijo: no se...

Revisamos en nuestros bolsillos y teníamos un par de monedas, tres pelusas, algún chicle, un soldadito de plástico y un billete de dos mil pesos chilenos que como estábamos en argentina no servían de mucho.

Miré mis manos y tenia aun la bolsa de "bon o bon" que me había dado mi tía, lo cual en ese punto del día se habían convertido en algo muy importante para mí!

Le dije no nos puedes ayudar, no tenemos plata, tenemos que llegar como hacemos, a lo cual ella dijo: afuera hay una empresa de taxis, ellos los pueden llevar, súper simpática como siempre.

Le dije a Jani que vamos a hacer? no tenemos plataaaa, tenemos que llegar lo antes posible antes de que se cansen y se vayan. Así que llego el momento más bajo del viaje en donde me dirijo a las señorita simpática de la empresa que nos había dejado dos veces y sin nada más que hacer le dije, me puedes comprar mi bolsa de "bon o bon"?
Y lo cual ella dijo, y tengo que decirlo nuevamente, muuuy simpática: NO...

Esta es una historia tragi/cómica, con un desenlace triunfante, pero déjame decirte que la única parte cómica es en ese punto, han pasado mucho años y aun nos reímos con mis amigos que como se me ocurrió intentar venderle mi bolsita de "bon o bon"... lo que hace el estrés.

Volviendo a la historia, con la negativa de la niña simpática, decidimos salir y ver que podíamos lograr. Ya en la empresa de taxis les dijimos con toda nuestra fe que teníamos que ir a ese punto de peaje, un lugar muy cercano, el cual nos habían dicho que salía 6 pesos argentinos.

La parte extraña de la historia viene ahora. Le comunicamos al dueño que no teníamos dinero, osea que no teníamos dinero argentino, que teníamos 2000 pesos argentinos, el cual yo les aseguraba que al cambio eran poco más de 10 pesos, totalmente ciertos.

Nos miro con una cara de no muy de acuerdo con el trato. Menos mal que no intente negociar con mi bolsita de "bon o bon" no?
Tanto fue nuestro ruego que nos miro y dijo bueno, pero esperen que despierto al conductor, osea no digo conductor digo algo así como Carlos, no sé un nombre, pero dijo esperen que los DESPIERTO!!!! Queeeee?!! Nosotros ya no podíamos estar más desesperados así que nos pareció perfecto!

Aparece un típico joven argentino, canchero, le pesan los pies al caminar, nos mira y dice: qué onda? a lo cual respondo explicándole toda la historia, a lo cual él dice, dos mil pesos chilenos???? Mira el billete, nos mira, mira el billete, nos mira, y dice...

BUENO LO VOY A HACER POR EL CHILENO SALAS! (jugador de futbol chileno que jugaba en el equipo contrario a mi equipo favorito) así que fue difícil festejar por eso!!

Ya en el auto, no recuerdo las veces que temí por nuestras vidas, pero estábamos felices de poder estar en camino. Pasamos un por peaje para el cual nos sirvieron las pocas monedas que teníamos, aun nos quedaban el soldadito, las pelusas y mi bolsita de "bon o bon".

Cuando llegamos al punto, le dimos un abrazo a ese loco lindo que nos salvo el viaje, que dicho sea de paso se la jugó por un billete de otro país y la verdad increíble de su parte hacer eso en horas de trabajo!

Fin de la historia:

Nos subimos al bus, felices, la gente que llevaba más de media hora ahí esperando no pensaba lo mismo, pero nosotros éramos felices. Íbamos por fin en camino!!!

Moraleja: no confiar en el servicio público del subte? NO!

Planificar mejor el tiempo! ahhh y siempre tener un bolsita de "bon o bon" :)



Juanchi

8 comentarios:

  1. ¿Qué pasó finalmente con los bon o bon? ¿fueron instalados en algún altar? ¿los consumió Coalo como ofrenda mecida? ¿Los llevaron a la estación del subte en Tribunales?

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  2. jajajajaja no resistí en leer esta historia... muy bueeeeeeena... ya me imagino tu cara... jajajaja pobreciiiito...

    Gracias por darme un merecido buen recreo durante mi horario de trabajo.

    Abrazo!

    (en honor a tu historia hoy me compraré un bon o bon!!!)

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  3. Buena pregunta Juan Robert ( Papá )

    Los "bon o bon" nos sirvieron de alimento durante las 27 horas! jajaja

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  4. Gracias por leerlo Ale!! un abrazo y que disfrutes tu "bon o bon" :)

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  5. Muy divertida la anecdota eh! ja ja ja ja

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  6. Amigooooo!
    Eu ri muito, mas é uma história q merece ser uma escena de película! kkkkk
    Muito legal! Coisas simples se transformam num instrumento de milagros!
    =)
    Abrazo grande, amigo!

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  7. Franklin!! amigo, hahahahaha!! gostei disso

    "Coisas simples se transformam num instrumento de milagros!"

    gracias.

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